Por todos es conocido que el sector de las energías renovables está altamente fragmentado y cuenta con un número de jugadores relativamente pequeños, de los que aproximadamente el 70% o 80% está integrado por empresas que trabajan con un número limitado de activos. 

Hasta la fecha, a una gran mayoría de las compañías que operan en el sector les ha faltado tamaño para acometer inversiones grandes en tecnología o capacidades digitales. Además, la gran presencia de fondos de inversión existentes en un sector con cada vez mayor presión por diversos factores dificulta la ejecución de las inversiones, a largo plazo, necesarias para desarrollar las capacidades e infraestructuras tecnológicas que hacen falta para mejorar las operaciones y el mantenimiento.

De todas formas, el sector de energías renovables se está expandiendo rápidamente. Hasta ahora, la industria ha estado enfocada en el desarrollo de los activos para poder aumentar su capacidad y asegurar su cuota de mercado. Hoy en día, el péndulo está volviendo a la reducción de costes y la mejora del desarrollo de activos.

Habiendo pasado ya la época dorada del subsidio público en todos los mercados desarrollados, las operadoras renovables necesitan encontrar nuevas formas de incrementar su rendimiento y reducir los costes de operación y mantenimiento para poder mejorar su retorno financiero. ¿La clave del éxito? La digitalización. Aunque esto conlleva un nuevo reto: cómo desarrollar capacidades digitales relevantes.

Mejorar el rendimiento requiere optimizar el uso de los datos. Las turbinas eólicas generan una gran cantidad de información de la que únicamente se recoge un 25%, y de esta, solo entre 1% y 2% se usa para la toma de decisiones. La clave para mejorar el rendimiento es utilizar los datos disponibles de una forma más efectiva.

Las compañías necesitan datos y la capacidad para recogerlos, también la infraestructura tecnológica para manejarlos y análisis avanzados para proponer acciones. Pero en vez de intentar construir esas capacidades de forma independiente, los operadores renovables deberían buscar consolidarse como un servicio de soluciones que aprovecha la importancia de la nube y plataformas para ofrecer un camino más rápido y con menor riesgo hacia la digitalización y abrir la puerta a un ecosistema colaborativo donde diferentes actores puedan trabajar y ofrecer soluciones con los datos de los operadores. 

Al unir estas capacidades en un hub digital integrado, hacemos posible que operadores renovables lleven a cabo sus actividades en tres áreas clave: manejo de activos, optimización de la producción y mejora de la administración de la energía. 

La información y los datos analíticos disponibles a través del hub digital pueden centralizar la monitorización de cada activo en un portfolio para así entender cómo evoluciona en tiempo real. La optimización de la producción facilita realizar predicciones que pueden transformar los costes. Además, al aplicar datos analíticos a actividades de mantenimiento, lo hacemos de una forma más eficiente para la gestión de la cadena de suministros.

Finalmente, las capacidades digitales de la gestión de la energía permiten que los operadores tomen decisiones sobre su flota basados no solo en parámetros de operación sino en función del comportamiento previsto del mercado y la vida útil de sus activos.

Nuestro análisis muestra que al aprovechar las capacidades digitales a través de los aspectos anteriores se podría, en cinco años, atraer beneficios adicionales de 20 millones de euros y reducir costes operacionales hasta en 46 millones de euros para operador con una flota eólica on-shore de, aproximadamente, 1.600 MW.

Mientras el mercado de renovables es cada vez más competitivo, con márgenes más ajustados y costes más elevados, adquirir capacidades digitales, no es únicamente deseable, sino imperativo y el hub digital ofrece una ruta clara y rápida hacia un nuevo futuro de democratización de estas capacidades y soluciones. 


Carlos Sanz Alonso, managing director de Accenture Resources.

Texto publicado en Executive Excellence nº146 mar. 2018. 

 

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