Vivimos en un mundo digital donde constantemente estamos generando y consumiendo datos, no ya solo en las redes sociales, sino también desde los servicios en nuestros coches, las nuevas aplicaciones de movilidad, las recomendaciones de las plataformas de televisión, la publicidad personalizada en base a nuestras preferencias, los nuevos seguros adaptados a nuestras necesidades o los altavoces controlados por voz. Estos son solo algunos ejemplos que nos recuerdan la cada vez mayor presencia e influencia de los datos en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana.

Sin embargo, las aplicaciones y usos que ahora vislumbramos son solo la punta del iceberg de una revolución mucho más profunda y de gran calado, tanto en nuestro ámbito personal como también en el mundo empresarial, en la manera en que se gestiona y se toman decisiones. En todos los sectores, llevamos años viendo, cada vez de manera más frecuente, cómo aparecen nuevos modelos de negocio y nuevos competidores que, empleando datos, están transformando la manera tradicional de competir. Ya nos hemos acostumbrado a utilizar nuevas plataformas de mensajería o de transporte, vislumbramos cambios relevantes en cómo nos relacionamos con los bancos y términos como inteligencia artificial, robótica o analítica prescriptiva están ganando cada vez mayor importancia en los foros empresariales.

La realidad es que el panorama competitivo está cambiando rápidamente en todas las industrias, impulsado por la aplicación inteligente de tecnología y datos, y si queremos seguir compitiendo, debemos adaptarnos y descubrir las nuevas formas de aprovechar todas las ventajas que estos cambios están generando. 

Aquellas compañías que sean capaces de abordar con éxito el proceso de convertirse en una empresa orientada a insights a través de los datos -en lo que llamamos como Data Driven Company (DDC)- tendrán a su disposición una de las ventajas competitivas más relevantes y sostenibles para poder competir y triunfar en sus mercados. 

Transformarse en una Data Driven Company significa “mudar de piel”. Dicho de otra manera, se trata de poner el dato en el centro de la toma de decisiones, pero el cambio debe ser más ambicioso y los datos deben pasar a formar parte de la cultura de la empresa, con el objetivo de generar ventajas y beneficios de la información disponible en la propia empresa y de otras fuentes a su alcance.

No todas las compañías se sitúan en el mismo punto de partida para iniciar este viaje. Si bien es cierto que cualquier organización de cualquier sector puede llegar a convertirse en una Data Driven Company, el camino hasta llegar allí pasa por cubrir varias etapas, que no tienen por qué ser sucesivas, pero sí al menos existir:

Establecer las bases de la empresa. Las empresas deben evolucionar en capacidades, cultura, metodologías de trabajo y, en definitiva, en su modelo operativo, para dar respuesta a preguntas como: ¿qué datos tengo ya?, ¿qué nuevas arquitecturas tecnológicas necesito para gestionar esos datos?, ¿qué perfiles profesionales y habilidades nuevas necesito? El factor humano y las capacidades alrededor de la gestión, procesamiento, análisis de datos y su puesta en valor en términos de negocio, son uno de los factores fundamentales de éxito en este proceso de transformación. Esta es la etapa en la que se iniciaron las telecos y las compañías de banca, en cierto modo impulsadas por la normativa regulatoria. 

Hacer crecer tu negocio apalancándote en los datos para ello. Es decir, lo que comúnmente denominamos “casos de uso”. Una Data Driven Company debe suponer un salto cualitativo en aquellos procesos en los que las empresas ya han desarrollado sus ventajas competitivas con éxito, como optimizar precio, surtido, riesgos, etc. Movilizar estos procesos con nuevas capacidades de gestionar volúmenes de información antes no posibles, o hacia escenarios de predicción o prescripción, supone reforzar aquellos procesos core de la empresa. 

Innovar a partir de los datos. Los nuevos ecosistemas de datos y las nuevas tecnologías abren a las empresas la oportunidad de abordar nuevos modelos de negocio. Los datos están difuminando muchas de las barreras de entrada tradicionales en negocios clave, están creando nuevos mercados y habilitando la posibilidad de colaboración entre empresas de muy diferentes sectores. Aquellas empresas que, desde la creatividad y la innovación, sean capaces de construir nuevas ideas y conceptos desde los datos serán, sin duda, empresas con un futuro sobresaliente. Se trata la etapa menos madura de las tres, pero sin duda tomará un gran impulso en el corto plazo alentado también por los nuevos cambios regulatorios (GDPR) y las mayores posibilidades de las nuevas tecnologías (artificial intelligence, machine learning, cognitive) en continua y rápida evolución. 


Miguel Vergara, managing director Accenture Strategy – Data Driven Consulting. 

Texto publicado en Executive Excellence nº147 abr. 2018. 

 

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